Las Pymes, el medioambiente y las exportaciones: llego la hora de tomar conciencia

Para un empresario Pyme la decisión de exportar implica responder algunas preguntas entre las cuales podemos mencionar: ¿por qué quiero exportar?, ¿por qué creo que puedo?, ¿cómo serán los problemas con los cuales me encontraré?.

 

Especialmente en esta última pregunta se incluyen una serie de dificultades que el exportador suele relacionar con: falta de capacidad de producción, falta de financiamiento, cobros diferidos de las exportaciones, falta de capacitación en comercio exterior, etc, etc,

Se podrán enumerar una serie mayor de problemas que serán común denominador entre los potenciales exportadores, pero seguramente, en muy pocos casos, toman como un problema a resolver la "cuestión ambiental".

Esto tiene que ver justamente con uno de esos puntos enumerados anteriormente que es la falta de capacitación. Hoy en día cada vez es mas frecuente que cualquier seminario serio en temas de exportaciones trate la "cuestión ambiental" como un módulo o tema relacionado íntimamente a la exportación.

En otras palabras: ya no se concibe que entre los temas relacionados a exportaciones no se hable del medioambiente y de su implicancia para el ingreso de productos argentinos a determinados mercados.

Para mostrar la realidad de este tema podemos decir que estamos ante un escenario actual en donde se puede ver, entre otros temas:
– Una creciente preocupación a nivel global sobre temas ambientales relacionados a productos y servicios;
– Perjuicios ambientales ocasionados por el crecimiento del libre comercio en cuanto a la utilización mayor de transportes y recursos no renovables. (esto no significa que estemos en contra del libre comercio).
– Mayores controles y exigencias por bloques económicos y países en forma individual.
– Requisitos ambientales mas numerosos y restrictivos
– Cada vez mas se ve con buenos ojos y a nivel internacional que un producto y su proceso de producción, como así su disposición final, respete el medioambiente.

A modo de síntesis podemos decir que cada vez son mas altos los requisitos ambientales para poder vender nuestros productos al exterior y que por otro lado quienes tienen la ventaja son aquellas empresas que en cierta medida están capacitándose en este punto.

Actualmente, para un empresario PyMe argentino, hay muchas otras prioridades que el cuidado ambiental. Muchos me dirán que "…como empresario PyMe, para cuidar el ambiente primero tengo que subsistir" o también me dirán "…como empresario PyMe tengo que levantar la persiana de mi fábrica todos los días, pagar a los empleados y proveedores, pagar los impuestos, pensar en el negocio…….lo único que me falta es pensar como cuidar el medioambiente…"

Sinceramente no es poco lo que tiene que hacer un empresario Pyme en el día a día. Lo realidad implica que ciertamente tengan que atender todos estos temas y que el tema medioambiental esté subordinado o acotado a cumplir con lo que los ordenanzas municipales le exigen para que tenga en regla la fábrica.

Pero lo que queremos dejar en claro en esta nota es que, como en algún momento dentro de nuestras funciones de capacitadores y asesores en comercio exterior inculcamos el concepto de "Conciencia Exportadora", en esta ocasión queremos inculcar el concepto de "Exportación limpia" o sea una conciencia exportadora con el agregado de pensar en exportar cuidando el medioambiente. Ambos conceptos son totalmente compatibles.

Para empezar a concientizarnos del concepto ambiental bastará con empezar a ver que ya no solo en el producto en sí, sino en temas de embalaje de madera, empiezan a verse algunas medidas de protección ambiental que implica cumplir con determinados requisitos para entrar con nuestros productos a determinados mercados. Las NIMF 15, que son normas internacionales para medidas fitosanitarias, establecen cuál deber ser el tratamiento en materia de embalajes y pallets de madera que deben seguir los mismos para el ingreso a determinados mercados.

Y esto no es algo que se viene, sino por el contrario, es algo actual que el empresario tendrá que aplicarle tiempo, dinero y capacitación para saber de qué se trata y no quedar afuera.

Simplemente para comenzar a indagar en el tema y empezar a relacionarse con estos conceptos el empresario tiene que saber que a nivel comercial internacional existen lo que se llaman Reglamentos Técnicos cuya observancia es obligatoria e impuesta a nivel gubernamental. O sea que para entrar en un país no queda otra que cumplir con ese reglamento. Las medidas de protección ambiental que estén dentro de estos reglamentos son totalmente obligatorias.

Por otro lado existen las Normas (ISO, Codex Alimentarius, etc,.) cuya observancia no es obligatoria y establecen, al igual que los Reglamentos Técnicos, reglas, directrices y características que debe seguir un determinado producto y su proceso de producción. Frecuentemente estas normas son impuestas como requisitos por los compradores. Quien cumpla con una Norma es poco probable que tenga dificultades para cumplir con el Reglamento obligatorio.

Generalmente dentro de los reglamentos y normas están los requisitos ambientales por los que debe atravesar el empresario si quiere exportar sus productos y los mismos tiene alguna característica particular en donde se prevea que puede ser sometido a alguna exigencia adicional.

En resumen: esto no significa que el empresario en el día de mañana haga un curso de gestión ambiental para saber si podrá o no seguir con su empresa. Lo que queremos decir es que sino empezamos a tomar conciencia de lo que significa producir en forma limpia en un par de años vamos a tener serios problemas para poder vender un producto de exportación a determinados mercados. Y ese problema se sumará a los que enumeramos anteriormente, que seguramente, no son pocos.

Lic. Pablo Furnari
Director Ejecutivo
Programa Primera Exportación
Fundación Gas Natural

pfurnari@primeraexportacion.com.ar