Las luces al final del tunel: Adaptarse, Innovar y Exportar

En esta última etapa del año se habló, en casi todos los sectores, de un solo tema: cómo nos afectará el año que viene la crisis como ciudadanos y cómo afectará esto en el mundo de la PyME.

Pienso que mas que seguir hablando de crisis debemos cambiar el enfoque y centrarlo en las luces del túnel.

Antes de entrar de lleno en el tema de exportaciones, quiero comentar algunas cosas.

En términos internacionales la movilización de los gobiernos, tanto en forma individual como en bloque, no tiene precedentes históricos. Es cierto que no consiguen reestablecer la confianza, pero también es cierto que observar esta coordinación sirve para dar esperanzas.

Internamente, el nivel de compras en algunos sectores se está frenado en forma paulatina pero hasta ahora la crisis está afectando más nuestra psiquis – por la incertidumbre que a futuro se genera – que nuestro potencial real de consumo.

Algunas empresas ya están ajustando su personal – en muchos casos aprovechan una coyuntura específica -. Pero este fenómeno se contradice  con la realidad de que la crisis aún no pegó de lleno en la calle, me refiero a que si la crisis estuviera en el denominado “mainstream”, no se vendería  nada y se habría frenado completamente  la demanda. Lo que ocurre es que los compradores se asustan y los fabricantes se preparan por lo que pudiera ocurrir, no tanto por lo que ya ocurre. Los actores económicos indican, correctamente, que hay que estimular de nuevo el consumo. Perdí la cuenta de cuántas veces me llamaron este último mes para venderme un auto u ofrecerme servicios financieros…

Desde el punto de vista público tenemos un número de empleados con sueldos garantizados que aseguran por ello una continuidad del gasto, dicho de otra forma que una parte importante de nuestra sociedad no debe de preocuparse en exceso por su suerte económica… siempre y cuando se controle la inflación. En tal sentido hay millones de compradores que las industrias tienen asegurados, pero estamos ante una falta de confianza para asumir riesgos porque la coyuntura en otros países parece que aconseja resguardarnos por si aquí pasa lo mismo.

Ahora; ¿qué le queda al PyME argentino frente a la potencial crisis?

La innovación, la adaptación y la exportación es una de las respuestas a esto. Esa es la luz en el túnel.

Hay que estar atentos a lo que los consumidores del exterior quieren y están dispuestos a adquirir.

Muchos de los consumidores del exterior, por su crisis interna, van a pasar de marcas de primer nivel a marcas secundarias, primera reacción que cualquier ser humano hace cuando tiene que ajustarse el cinturón. Justamente Argentina hasta ahora no está identificada como exportador de productos que marquen tendencia. Por el contrario, en la mayoría de los sectores siempre fuimos plan B o C. ¿Por qué no pensar que ahora mas que enfrentar una crisis estamos ante el desafío de una gran oportunidad a nivel internacional?

Esta estrategia requiere valentía, porque se trata de refundar el sistema de manejo de los negocios, del management en las PyMEs.

Ya pasamos por la peor de las crisis en 2001 – tanto institucional como económica – y sin embargo salimos – todos – a flote. ¿Qué peor para nosotros puede ser la repercusión de la crisis internacional (sumada a la crisis autogenerada interna) que no vimos en aquel año?.

Hay que fomentar que el empresario esté atento, en vigilia, donde los que trabajan en niveles decisorios se sienten las veinticuatro horas dispuestos a buscar oportunidades. Como lo hacemos cada uno de nosotros  con las economías personales, con la educación de nuestros  hijos y con el cuidado de las enfermedades.

Nos están avisando que podemos entrar en crisis. Adelantémonos y miremos la luz al final del túnel.

Lic. Pablo Furnari
Director Ejecutivo
Programa Primera Exportación
Fundación Gas Natura
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